Aumenta número de muertes por VIH/SIDA en África subsahariana debido a la pandemia del coronavirus.

La Agencia Nacional para el Control del SIDA (NACA) de Nigeria señala que las muertes de pacientes con VIH/SIDA se incrementaron por una disminución de la terapia antirretroviral durante el confinamiento.

Unos 430.000 pacientes con VIH/SIDA en África subsahariana pudieron haber muerto en los últimos seis meses debido a interrupciones en el tratamiento como consecuencia de los confinamientos para contener la propagación del coronavirus, según un informe del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA).

Al citar el informe, la Agencia Nacional para el Control del SIDA (NACA) de Nigeria explicó que el aumento de las muertes de pacientes con VIH/SIDA se debió a una disminución de la terapia antirretroviral durante el confinamiento.

En una rueda de prensa en la capital del país, Abuya, Gambo Gumel Aliyu, director de NACA, dijo que actualmente hay 1,8 millones de personas que viven con el VIH/SIDA en el país. Enfatizó que se necesitan USD 2.400 millones para lograr el objetivo de la ONU de control de la epidemia en los próximos tres años.

Según el funcionario, entre el 25% y el 30% de las pruebas de COVID-19 en Nigeria se realizaron en mega laboratorios de VIH, y el mecanismo de transferencia de muestras de VIH también se utilizó en cuatro estados.

“Más de 15.000 voluntarios de la comunidad de VIH están apoyando el rastreo de contactos, la movilización social y la lucha contra el estigma y la discriminación”, manifestó Aliyu en el informe.

Se estima que 470.000 personas murieron en 2018 por causas relacionadas con el sida en África subsahariana.

A principios de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONUSIDA advirtieron que una interrupción de seis meses en la terapia antirretroviral podría provocar más de 500.000 muertes adicionales en la región por enfermedades relacionadas con el sida.

Las agencias mundiales instaron a los países a tomar medidas para mitigar las interrupciones del tratamiento y de no hacerlo, podrían aumentar las muertes relacionadas con el sida hasta el nivel observado en 2008, cuando más de 950.000 murieron en la región.

En una declaración conjunta en mayo, la OMS y ONUSIDA dijeron que la interrupción continuaría causando muertes durante al menos otros cinco años, con un exceso promedio anual de muertes del 40% durante la próxima media década.