Comienza la inoculación masiva: 10 cosas que debes saber sobre las vacunas contra el coronavirus.

Detener una pandemia requiere utilizar todas las herramientas disponibles. Dentro de ellas la más relevante son las vacunas. Ayudan a reducir la propagación de la enfermedad y existen aspectos importantes a considerar sobre ellas.

Las vacunas contra Covid-19 marcaron un hito: se desarrollaron mucho más rápido de lo habital en estos casos. Había que responder a la urgencia sanitaria mundial. Y así lo hicieron investigadores e investigadoras de todo el mundo.

Esa agilidad en su estudio y aplicación garantiza, de todos modos, seguridad. Requisito indispensable para ser aprobadas y autorizadas para su uso. Existen muchas razones para vacunarse y aspectos claves que es necesario conocer sobre las que se están utilizando para combatir Covid-19.

  1. Cómo actúan
    Una vacuna es algo que ayuda a desarrollar inmunidad contra una enfermedad infecciosa. Funciona al introducir intencionalmente al cuerpo una forma inactiva de un germen que causa una enfermedad, puede ser una parte del patógeno o microorganismo completamente inactivo o secuencias genéticas del virus que codifiquen para una proteína específica. Esto luego estimula la producción de anticuerpos del sistema inmunológico, las proteínas que ayudan a proteger a la persona de una infección futura si alguna vez se encuentra con el germen real.

Básicamente, lo que hace una vacuna es enseñarle al sistema inmunológico cómo manejar algo antes de que se encuentre con la real amenaza. De ese modo, cuando el organismo se enfrente al virus, puede lidiar con él rápidamente y deshacerte de él.

En el caso del coronavirus, una vacuna hace que una persona sea resistente a una infección por el virus y la enfermedad que causa (Covid-19) o, al menos, permite que si se infecta tenga una enfermedad con menos complicaciones. Eso ocurre gracias a que estas vacunas producen capaces de neutralizar al virus y que entregan además inmunidad celular. Permiten a las células del sistema inmune “recordar” al virus y en caso de una nueva exposición, puedan rápidamente formar una respuesta contra él. Se trata de una memoria que permanece en el tiempo y determina el período de protección de una vacuna.

  1. Evitan una enfermedad más grave de Covid-19
    Se ha demostrado que todas las vacunas actualmente disponibles en Chile son altamente efectivas para prevenir la enfermedad de Covid-19. Han sido evaluadas cuidadosamente en ensayos clínicos y son autorizadas ya que reducen sustancialmente las probabilidades de contagio.

Pero además, según lo que se sabe sobre vacunas para otras enfermedades y los primeros datos de los ensayos clínicos en las de Covid-19, los expertos creen que también puede ayudar a evitar que se exprese una enfermedad grave incluso si se contrae el virus.

  1. Más segura que la inmunidad natural
    Covid-19 puede tener complicaciones graves y potencialmente mortales, y no hay forma de saber cómo afectará a cada persona. Cuando alguien se enferma, además, podría transmitir la enfermedad a sus amigos, familiares y otras personas a su alrededor.

Y si bien luego de enfermar, el paciente puede lograr cierta protección natural, conocida como inmunidad., la evidencia actual sugiere que la reinfección por Covid-19 es poco común en los 90 días posteriores a la infección inicial, pero los expertos no saben con certeza cuánto dura esta protección.

Es indudable que el riesgo de enfermedad grave y muerte por Covid-19 supera con creces los beneficios de la inmunidad natural. La vacuna ayuda a proteger al crear una respuesta de anticuerpos (sistema inmunológico) sin tener que enfermarse.

Por ejemplo, la vacuna rusa Sputnik V demuestra una eficacia superior al 91% y es efectiva para personas mayores.

  1. También se debe considerar vacuna contra influenza
    Tener la vacuna contra Covid-19 no impide contar también con la de la influenza. Ambas son diferentes y están dirigidas a virus diferentes.

Aunque la gripe y Covid-19 comparten algunos síntomas comunes, son causados por diferentes virus. Además, la vacuna contra la gripe ataca varios virus de la gripe que mutan, mientras que la vacuna Covid-19 se dirige a un solo virus.

La posibilidad de infectarse de ambas, es baja, pero existe. Es poco frecuente la coinfección entre dos virus respiratorios porque ‘compiten’ entre sí. Sin embargo, la recomendación de las sociedades internacionales es que se siga cumpliendo los esquemas de vacunación para influenza como todos los años. Una vacuna no invalida a la otra.

  1. Muy pocos casos de reacciones alérgicas
    Todas las vacunas contra Covid-19 se inyectan en el brazo. Es la vía más rápida y efectiva para que cada paciente reciba la dosis que se requiere. ¿Produce reacciones alérgicas? A la fecha se han registrado muy pocos casos de reacciones alérgicas entre las personas que reciben la vacuna Covid-19.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, su sigla en inglés) informa que entre los 1.8 millones de personas que recibieron su primera dosis de las vacunas Pfizer-BioNTech o Moderna, 21 tuvieron una reacción conocida como anafilaxia, reacción alérgica extrema que compromete distintos sistemas como el cardiovascular, respiratorio, gastrointestinal y distintos órganos. Esa condición puede ser causada por medicamentos, alimentos o picadura/mordedura de insectos como abejas, y las vacunas.

Según los CDC, estas reacciones se pueden tratar rápidamente y los 21 pacientes se han recuperado. Si bien la tasa de estas reacciones es aproximadamente 10 veces mayor que la de las personas que se vacunan contra la gripe, desde el organismo enfatizan que estos episodios siguen siendo extremadamente raros. Recomiendan que cualquier persona con antecedentes de reacciones alérgicas graves a otras vacunas, pregunte a su médico si debe recibir una vacuna Covid-19.

Efectos secundarios frecuentes en las versiones de Pfizer-BioNTech o Moderna se incluyen dolor en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, dolor articular y fiebre. Pero no deberían ser motivo de preocupación, dicen los expertos.

  1. Condiciones de salud subyacentes
    Personas que tengan problemas de salud pueden recibir la vacuna. Los CDC han emitido una guía recomendando su uso siempre que no hayan tenido una reacción alérgica grave a otras vacunas.

Existen grupos, sin embargo, que los CDC señala deben considerar aspectos adicionales. Entre ellos están las personas con VIH o que tienen un sistema inmunológico debilitado, que pueden recibir la vacuna, aclaran, pero deben saber que los datos de seguridad son limitados y ser conscientes del potencial de respuestas inmunitarias reducidas a la vacuna.

En quienes previamente han tenido el síndrome de Guillain-Barré pueden recibir la vacuna. El CDC señaló que, hasta la fecha, no se han reportado casos de síndrome de Guillain-Barré después de la vacunación.

Las personas que previamente han tenido parálisis de Bell pueden recibir la vacuna. Aunque se informaron casos de parálisis de Bell en los participantes del ensayo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) no considera que estos estén por encima de la tasa esperada en la población general y no han llegado a la conclusión de que estos casos fueron causados por la vacunación.

  1. Ayudarán a detener la pandemia
    La vacuna es una herramienta importante para ayudar a detener la pandemia. El uso de mascarillas y el distanciamiento social ayudan a reducir la posibilidad de estar expuesto al virus o contagiarlo a otras personas. Sin embargo, esas medidas no son suficientes.

Las vacunas actúan directamente con el sistema inmunológico para que esté listo para combatir el virus si está expuesto. La combinación de vacunarse y seguir las recomendaciones habituales para protegerse y proteger a los demás ofrecerá la mejor protección contra Covid-19.

Con las mayoría de las vacunas, la inmunogenicidad (capacidad de un antígeno de activar el sistema inmunitario e inducir una respuesta inmune) se logra a las dos semanas después de la vacunación. Pero en las vacunas contra Covid, es diferente, tienen dosis y los estudios determinan que se logra inmunidad una semana después de la segunda dosis. Es decir, luego de un mes se podría estar protegido.

  1. En Chile se debe vacunar al 80% de la población
    Evitar el contagio, evitar la enfermedad, y lograr la inmunidad de grupo, son los objetivos de las vacunas.

Para lograr la ansiada inmunidad de grupo en Chile es necesario una tarea importante: vacunar al 80% de la población, es decir, a unos 13,6 millones de personas. Una labor compleja si se considera que las vacunas disponibles hasta ahora no se han probado todavía en la población infantil, un grupo que en el país llega al 16% de la población del país.

Determinar si es el 70% al 80% de las personas debieran vacunarse, es una estimación que depende, entre otros factores, de la eficacia y la duración de la protección dada por las vacunas que se utilicen.

Por ejemplo, en Israel, el país que hasta la fecha ha vacunado más personas en el mundo (25% de su población), presenta paradojalmente un significativo aumento de los contagios. Por eso, la prevención deberá mantenerse mientras no se logre coberturas globales de vacunación.

  1. Efectivas contra las nuevas variantes
    Las nuevas variantes detectadas de Covid-19 lo vuelven mucho más transmisible. Es es la razón por la cual se ha está extendido rápidamente en el Reino Unido, Irlanda y Dinamarca, y probablemente en muchos otros países. Un estudio de los CDC muestra que la cepa inglesa podría convertirse en la variante predominante en Estados Unidos en marzo. Algo simular ocurre con la detectada en Sudáfrica.

¿Sirven las actuales vacunas? La compañía de biotecnología Moderna señala que estudios de laboratorio han demostrado que su vacuna contra el Covid-19 protege contra ambas variantes del coronavirus. A pesar de estos datos, informaron que desarrollarían una dosis adicional para aumentar aún más la protección contra estas variantes.

En tanto un estudio de Pfizer/BioNTech también señaló que su vacuna era potencialmente eficaz contra estas variantes, aunque se necesita investigar más al respecto.

  1. Niños y embarazadas no pueden vacunarse
    El Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE) de la OMS en las recomendaciones en el lanzamiento de la primera vacuna Covid-19 aprobada para uso de emergencia, la de Pfizer-BioNTech, señaló que pese a ser segura y eficaz, existen poblaciones específicas para las que no se recomienda la vacunación, ya sea por contraindicaciones, falta de suministro o datos limitados. Entre ellos se encuentran los niños y embarazadas.

Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir Covid-19 severo que las mujeres no embarazadas, y la enfermedad se ha asociado con un mayor riesgo de parto prematuro.

Sin embargo, debido a los datos insuficientes, la OMS indica que la vacunación no incluye a mujeres embarazadas hasta que los estudios publicados o los resultados disponibles contengan información sobre la seguridad en estos grupos poblacionales.

En Chile serán ocupados varios tipos de vacunas, y las poblaciones que podrán inmunizarse serán aquellas en las cuales la seguridad ya ha sido probada. Por eso en el caso de los niños, la vacuna solo se ha probado mayores de 16 años. Hasta ahora la OMS no recomienda la vacunación de los niños menores de 16 años, incluso si pertenecen a un grupo de alto riesgo.