Mujeres y VIH: “Es frecuente que las mujeres contraigan el virus de sus parejas estables o en su primera relación sexual”

Mundialmente, las mujeres son el 50% de la población seropositiva y en Chile hay una por cada 5,3 hombres viviendo con VIH. ICW, organización internacional de mujeres VIH+, lucha por popularizar el condón vaginal cuando las cifras oficiales sobre uso de condón en Chile son tan bajas en hombres como en mujeres, y la cantidad de mujeres que adquieren el VIH aumenta cada año.

Le hicieron la desconocida alguna vez a Elayne Leyton (65) por las calles de Antofagasta. Ella, presidenta de Arpevih, organización de personas viviendo con VIH en su región, y notificada en 1997 de haber adquirido el virus, reconoció a una mujer que había visto en Arpevih mientras caminaba por la calle. La llamó, pero no hubo respuesta. Y vio cómo la mujer arrancaba de ella.

Elayne se dio cuenta de que no querían hablarle porque es una mujer VIH+ visible. “Me afectó mucho darme cuenta que las mujeres no querían que me acercara, porque se iban a enterar que ellas también vivían con VIH”, dice.

No le pasó solo una vez. “Me han dicho ‘te lo buscaste porque eres promiscua’. Me han tratado de ‘pecadora’. Somos muy discriminadas”, denuncia Elayne.

De acuerdo a ONUSIDA, las mujeres corresponden al 50% de la población que vive con VIH a nivel mundial, que significa 13 millones de mujeres de 15 años y más. Además, el SIDA -Síndrome inmuno de deficiencia adquirida, etapa sintomática del VIH donde las personas presentan una inmunidad muy baja, lo que provoca la aparición de enfermedades que pueden causar la muerte- sigue siendo la principal causa de muerte para las mujeres de entre 15 y 49 años. De hecho, un 41% de las personas que murieron de SIDA el 2018 fueron mujeres.

Estas cifras son parte de We’ve got the power (Tenemos el poder), publicado por ONUSIDA en marzo de 2020, con ocasión del 8M. El informe reporta, además, que alrededor de 6000 mujeres de entre 15 y 24 años contraen el VIH cada semana.

A la hora de hablar de VIH en Chile, aun cuando la tasa de incidencia es mayor en hombres que en mujeres (entre cada cinco a seis hombres hay una mujer seropositiva), esta ha subido en la última década: de un 4.9 por cien mil habitantes en 2010 a un 8.6 por cien mil en 2019. Esto según el último Informe Epidemiológico del Minsal de enero de 2020.

Respecto a las políticas públicas relacionadas a las mujeres que viven con VIH, la última publicación oficial del Minsal fue el Protocolo de Atención a Mujeres viviendo con VIH en 2016, que ofició como respuesta a Dignidad Denegada, informe de Vivo Positivo sobre las discriminaciones que viven las mujeres seropositivas.

El protocolo reconoce, entre otras cosas, el derecho de las mujeres VIH+ a decidir libremente tener o no hijos, “y que tengan, al igual que otras mujeres, acceso a los métodos anticonceptivos disponibles en la red, incluyendo esterilización quirúrgica voluntaria y anticoncepción de emergencia y, sobre todo, que tengan una atención humanizada y de calidad”.

Sabemos poco del VIH en general y sabemos menos de mujeres viviendo con VIH”, dice Elayne. “No se habla de nosotras, tenemos pocos datos. Pero también pasa que, al menos las mujeres que yo conozco, sienten mucha vergüenza de que se conozca su situación. Conocí a una mujer que hacía 8 años que estaba notificada y nunca le había dicho a nadie”, cuenta Elayne.

Ellas se sienten dejadas de lado. Así lo denuncian y viven tres mujeres seropositivas chilenas: Elayne Leyton, presidenta de Arpevih, Marcela Silva, Referente de ICW en Chile, Organización Internacional de Mujeres viviendo con VIH; y Fernanda (su nombra ha sido cambiado), de Coquimbo. Ellas representan a ese 16% de mujeres que actualmente viven con VIH en nuestro país. La gran mayoría en silencio, por temor a ser discriminadas.

Adquirir el VIH dentro del matrimonio

Fernanda (51) trabaja en Coquimbo y vive hace 22 años con VIH. Fue notificada de tener el virus en 1998, luego de que se lo detectaran a su hijo de seis meses, quien había contraído una neumonía que le estaba dañando el pulmón. Le realizaron el test de Elisa y así se enteró de que tanto ella como su guagua eran portadoras del virus. Fernanda estaba dentro de una relación monógama y solo tenía sexo con su marido, por tanto, con la noticia de su contagio se enteró, además, de que su pareja le había sido infiel.

“Decimos que somos las viudas del VIH, porque nuestros maridos murieron y nosotras quedamos solas con nuestros hijos”, dice. Fernanda siguió con su marido, quien murió por una complicación derivada del SIDA. A pesar de esto, durante años se las arregló para mantenerlo en secreto de su hijo.

“Me guardé una mentira. A veces me acuerdo de todas las cosas que le decía para que no supiera y me siento bastante culpable”, recuerda Fernanda. Cuando su hijo cumplió 15 años, empezó a preocuparse. “En esa época adolescente comenzó a mirar a las niñas con otros ojos, y me entró el miedo. Así fue cuándo decidí hablar”, cuenta. Y le confesó la verdad: que su problema pulmonar se debía a que había nacido con VIH, y que ella también era portadora.

Es frecuente que las mujeres contraigan el virus de sus parejas estables o en su primera relación sexual. De hecho, la mayoría de las infecciones ocurren por relaciones heterosexuales”, explica la doctora María Elena Ceballos, Infectóloga de la Red Salud UC Christus y Coordinadora del Comité Consultivo de VIH de la Sociedad Chilena de Infectología.

De acuerdo al Boletín epidemiológico del Minsal, la mayoría de las mujeres adquieren el virus entre los 30 y los 39 años. Y respecto a la transmisión, un 75.4% del total de nuevos casos de mujeres reporta haber adquirido el virus de una relación heterosexual.