Un grupo de fármacos contra el VIH previenen la diabetes tipo 2.

Un grupo de fármacos, utilizado durante mucho tiempo para el tratamiento de la infección por VIH y la hepatitis B, sería capaz de prevenir el desarrollo de la diabetes, tal y como sugiere un análisis de un conjunto de bases de datos.

Un grupo de fármacos, utilizado durante mucho tiempo para el tratamiento de la infección por VIH y la hepatitis B, sería capaz de prevenir el desarrollo de la diabetes, tal y como sugiere un análisis de un conjunto de bases de datos.

“Los inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa, fármacos aprobados para tratar la infección por virus de inmunodeficiencia humana-1 y la hepatitis B, también bloquean la activación del inflamasoma”, ha descrito en su artículo publicado en Nature Communications el doctor Jayakrishna Ambati, de la University of Virginia School of Medicine en Charlottesville (Estados Unidos).

“Demostramos que el riesgo ajustado para la aparición de diabetes es un 33% más bajo en pacientes con exposición a inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa”

Nature Communications el doctor Jayakrishna Ambati, de la University of Virginia School of Medicine en Charlottesville (Estados Unidos).


“Demostramos que el riesgo ajustado para la aparición de diabetes es un 33% más bajo en pacientes con exposición a inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa. Estos datos indican la posibilidad de reorientar una clase de fármacos ya autorizados para la prevención de la diabetes”, ha añadido en declaraciones a Medscape.

Los investigadores hicieron una leve modificación química a los inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa, lo que llevó a que se desarrollara una nueva clase de fármacos a la que denominaron ‘kamuvudinas’, es decir, derivados no tóxicos de los inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa, expresó el facultativo.

“Las personas que toman inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa lo hacen porque lo necesitan, porque padecen virus de inmunodeficiencia humana, pero utilizarlos en la población general no es buena idea, debido a los efectos tóxicos relacionados con el uso de inhibidores nucleosídicos de la transcriptasa inversa a largo plazo”, ha concluido.